TDAH: ¿Cómo tratar a un niño hiperactivo?

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TDAH. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Llevabas años sospechando que tu hijo podía ser “hiperactivo”, pero ahora el psicólogo le ha hecho las pruebas estandarizadas y ha emitido su diagnóstico. ¿Ves como todas esas personas que te decían que tu bebé era un malcriado porque eras muy blanda con él no tenían razón? No te martirices más. Ahora ya sabes qué le ocurre a tu hijo y puedes ayudarlo. El especialista que lo haya evaluado te dará las pautas para tratar a un niño hiperactivo.

¿No has acudido todavía a un profesional, pero sospechas que puedes tener un hijo con TDAH porque es impulsivo, no para quieto, es incapaz de estar callado, no aguanta sentado y se despista con facilidad? Las causas pueden ser otras, pero si quieres saber cómo tratar a un niño hiperactivo, aquí descubrirás algunas claves.

Consejos para tratar a un niño hiperactivo

Antes de comenzar, conviene dejar claro que el tratamiento del TDAH debe ser individualizado porque cada niño es diferente. Dicho esto, voy a compartir contigo las pautas que en su día me dio a mí el psicólogo.

Recomendaciones en el entorno familiar

  • Tener normas claras y bien definidas.
  • Dar órdenes cortas y de una en una.
  • Propiciar un ambiente ordenado y muy organizado, sereno y sin gritos.
  • Reconocer el esfuerzo realizado por el niño para aumentar su autoestima.
  • Evitar ser muy protectores y no dejarse manipular por sus caprichos.
  • Cumplir siempre los castigos y recompensas ante sus acciones.
  • Dar pequeñas responsabilidades.
  • Aceptarle tal y como es.
  • Fomentar sus puntos fuertes, sus facultades.

Recomendaciones en el centro de enseñanza

Cuando un niño es diagnosticado con TDAH es recomendable que los padres se lo comuniquen al colegio para que sus profesores puedan involucrarse. ¿Cómo pueden ayudar?

  • Comprendiendo y asimilando su trastorno, informándose sobre él.
  • Sentándolo en un lugar adecuado, lejos de estímulos que puedan distraerlo y rodeado de los compañeros más tranquilos.
  • Dándole órdenes simples y breves mientras se mantiene contacto visual.
  • Proponiéndole tareas cuando haya finalizado la anterior, sin permitir que deje las cosas a medio hacer.
  • No exigiéndole que haga todo a la vez.
  • Alternando el trabajo de pupitre con otras actividades que le permitan levantarse y moverse.
  • Enseñándole, motivándole y obligándole a que mantenga el orden en la mesa.
  • Haciendo concesiones especiales, como darle más tiempo en los exámenes, indicándole cuando se está equivocando por un descuido o facilitándole la opción de realizar un examen oral de vez en cuando.
  • Dándole ánimos (una sonrisa es suficiente) cuando haga un esfuerzo.
  • Evitando humillarle.
  • No insistiendo siempre en todo lo que hace mal.
  • Teniendo entrevistas frecuentes con los padres para seguir su evolución.

Tratar a un niño hiperactivo de forma profesional

Además de todo lo indicado, si tu hijo va a acudir a un centro especializado donde puedan ayudaros, estas son algunas de las acciones que se suelen aplicar en la intervención psicopedagógica:

1. Analizar la conducta del niño para tratar de identificar los factores que la propician. Los padres tienen mucho que decir, por lo que tendrán que rellenar algunos cuestionarios con preguntas tipo. No vale mentir ni negar la realidad, porque de lo contrario no estarás ayudando a tu hijo.

2. Terapia cognitiva. Incluye ejercicios para mejorar su capacidad de atención, velocidad de procesamiento y memoria de trabajo. Eso se consigue con pautas para desarrollar su percepción en la constancia de las formas (agrupar parejas idénticas o identificar objetos intrusos en una lámina, por ejemplo), la percepción de formas en el espacio (puede ser señalar los modelos idénticos aunque estén invertidos o rotados), la percepción de la dirección (seguir caminos de forma visual), la coordinación viso-motora (seguimiento visual a través de un laberinto, completar un dibujo para que sea igual al modelo, completar simetrías…) y la memoria (tarjetas de asociación, recordar objetos y sonidos, etc). También suelen aplicarse técnicas de inhibición de respuesta para que el niño se pare a pensar en lo que va a decir antes de tomar una decisión.

3. Tratamiento cognitivo conductual. Trabajar para que el niño aprenda a controlar sus pensamientos, a convertir los negativos en positivos para guiarlo en un adecuado comportamiento social, escolar y familiar.

4. Entrenamiento en la consecución de pequeñas metas. Con ello se persigue fomentar su autonomía y responsabilidad en la ejecución de sus tareas.

5. Gestión adecuada de las emociones y entrenamiento en habilidades sociales, conductas psicosociales y resolución de problemas.

6. Instaurar pautas educativas claras y consistentes.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.