¿Qué son y para qué sirven las tarjetas virtuales?

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¿No te fías de utilizar tu tarjeta de crédito en las compras online porque temes ser víctima de una estafa? Existen medios de pagos seguros tipo PayPal, pero también tienes la opción de contratar tarjetas virtuales.

Con el auge del comercio electrónico, los bancos empezaron a comercializar este producto. Desde un principio, las tarjetas virtuales se crearon específicamente para realizar pagos seguros en las compras online. Hoy, muchas entidades las ofrecen sin coste y sin comisiones.

¿Qué son las tarjetas virtuales?

Como decimos, se trata de una tarjeta prepago que solo puede utilizarse para transacciones digitales. Las tarjetas virtuales no existen físicamente, ni tienen banda magnética. Por tanto, nadie podrá robártelas y usarlas de forma fraudulenta. Pero tampoco podrás utilizarlas en comercios físicos ni para sacar dinero en los cajeros automáticos.

A la hora de contratarlas, lo normal es que tu banco te deje elegir el límite de gasto y la fecha de caducidad. En este sentido, vienen a ser como las tarjetas prepago. Cargas un saldo y solo podrás gastar esa cantidad. Una vez hayas agotado el dinero, no funcionará salvo que la recargues en tu banco de nuevo.

La parte buena es que puedes controlar en todo momento lo que compras y nunca te podrán cobrar comisiones por descubierto. La mala, que si no tienes dinero en ese momento, no podrás hacer la compra que necesitas.

Muchos usuarios han recuperado la confianza en las compras online con este producto, pues se han dado cuenta de que sus finanzas no quedan tan expuestas como usando una tarjeta de débito o de crédito.

¿Cómo funcionan?

Su funcionamiento es tan sencillo como el de una tarjeta física tradicional. Solo tienes que ir a tu banco y solicitar una. Esta llevará los 16 dígitos reglamentarios, el código de seguridad CVV (esos tres números que tienes en la parte de atrás de tu tarjeta de crédito y que te piden siempre que haces una compra por Internet) y la fecha de caducidad.

Cuando la utilices en alguna transacción online, verás que no te van a pedir el DNI ni ningún código PIN. A cambio, recibirás un correo electrónico o un SMS con el código a introducir. Así de rápido, fácil y seguro.

La contratación puedes hacerla también mediante la aplicación de tu banco. El procedimiento dependerá de la entidad, pero normalmente estos son los pasos que tienes que seguir:

1. Entrar en tu cuenta de usuario.
2. Buscar la categoría “tarjetas”.
3. Buscar “tarjeta virtual” y clicar en “contratar” o “dar de alta”.
4. Darle un nombre a la tarjeta.
5. Seleccionar el importe que quieres cargar y establecer una fecha de caducidad.
6. Esperar a que el banco te envíe el número de la tarjeta y el código CVV.

Lee también: Trucos para usar tarjetas de crédito sin endeudarte

¿Qué tarjeta virtual elegir?

Las tarjetas de compra por Internet tienen unas características muy similares independientemente de la entidad financiera que las comercialice. Normalmente son gratuitas, por lo que si te ofrecen una con coste, descártala. Opta solo por las que no cobren comisiones de apertura, ni de carga, ni por operación, ni costes de mantenimiento.

Importante también es que optes por aquellas que te ofrezcan métodos de validación alternativos al mensaje, por si pierdes el móvil o te lo roban.

Hoy en día hay varias tarjetas virtuales que resultan interesantes. El problema es que pocos bancos te van a dar una si no tienes una cuenta con la que vincularla.

A continuación te listamos algunas de las tarjetas virtuales más populares que puedes contratar actualmente:

  • Bankia: el límite de cada recarga es de 1.500 euros.
  • BBVA Virtual: 600 euros de límite. Obliga a tener contratada una cuenta con la entidad.
  • Santander e-Cash: permite recargas de 6 euros como mínimo y de 1.650 euros como máximo.
  • Bnext: puede que te suene menos que los anteriores, pero este banco digital es de origen español. Tiene un límite de 2.000 euros al mes y no es necesario abrir una cuenta. Basta con ingresar el dinero mediante transferencia o asociar la tarjeta virtual a otra de crédito o débito. Eso sí, cobra una comisión del 1,4% por retiradas de más de 500 euros.
  • Tarjeta Virtual Revolut: si eres cliente, puedes solicitar una tarjeta para comprar por Internet a un coste de 6 euros.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.