Semana 3 de embarazo

Mamá  / 

Acabas de enterarte de que estás embarazada de tres semanas. ¿Las dudas te asaltan? En este artículo descubrirás los cambios que experimentará tu cuerpo durante la semana 3 de embarazo y cómo se desarrolla el bebé. También listaremos una serie de consejos y pautas que debes seguir durante este período.

Síntomas de embarazo en la semana 3

Durante las dos semanas previas tu cuerpo ha ido preparándose para este momento. Ahora ya se puede hablar de embarazo y los signos comienzan a hacerse evidentes. Si durante la semana 1 de embarazo no notaste nada y en la semana 2 no acababas de identificar qué te estaba ocurriendo, en esta semana 3 de embarazo sí que empezarás a notar una serie de síntomas característicos:

  • Cansancio
  • Sensibilidad y aumento de tamaño de los pechos
  • Mareos
  • Náuseas
  • Un sentido del olfato más desarrollado
  • Alteraciones en el sentido del gusto
  • Salivación abundante
  • Hinchazón en la parte baja del abdomen
  • Cambios de humor

Asimismo, dejarás de tener la regla porque la glándula pituitaria del cerebro ya habrá obtenido la orden de desactivar tu ciclo menstrual. Para ello, habrá sido necesaria la producción de una hormona llamada GCH (gonadotrofina coriónica humana). Esta es la encargada de mantener los niveles de progesterona altos que, como sabes, es fundamental para la supervivencia del embrión y el correcto desarrollo del embarazo.

Desarrollo del bebé

Eso es lo que te está ocurriendo a ti. ¿Pero qué pasa con tu bebé? Por increíble que parezca, durante estos 7 días se empezarán a formar algunos órganos. Entre ellos, el corazón. De momento está formado por una serie de minúsculas células musculares, pero a los 22 días de gestación ya empezará a funcionar. ¿Cómo se obra el milagro? Pues con una especie de reacción en cadena. Cuando una célula se contrae, la de al lado hace lo mismo y así sucesivamente. En el momento en que todas las células del corazón se están moviendo, este órgano comienza a latir.

Ese latido es fundamental para el correcto crecimiento y desarrollo del embrión, pues el corazón es el responsable de distribuir el oxígeno y el alimento al embrión.

Además, durante la semana 3 de embarazo comienzan a formarse las capas de tejidos primarios (o capas germinales del embrión). Es lo que se conoce como gastrulación. Esas capas son tres:

1. Ectodermo: la capa externa que envuelve al embrión.
2. Mesodermo: la capa de células que constituyen la parte superior del blastocito.
3. Endodermo: la capa de células más internas del conjunto embrionario.

A lo largo de estos 7 días también empezarán a delimitarse las regiones cefálica (configurará el sistema nervioso central), ventral (abdomen) y dorsal, así como el lado izquierdo, el derecho y la cola.

Semana 3 de embarazo: qué hacer y consejos

Probablemente a estas alturas ya sepas que estás embarazada. Si no lo sabes a ciencia cierta, seguro que lo intuyes. Por eso es importante que desde ya adquieras unos hábitos saludables. Nada de tabaco, alcohol o prácticas que puedan poner en peligro al futuro bebé. En cuanto a la cafeína, es mejor limitar su consumo para que no te altere el sueño ni el ritmo cardíaco.

Lo ideal es que lleves siempre una alimentación equilibrada, pero sobre todo en este momento asegúrate de mantenerte hidratada y de comer de forma saludable. No dejes de incluir en tu alimentación frutas, verduras, frutos secos, carnes, pescados, lácteos, legumbres, cereales y pastas integrales.

Si ya sabes que estás embarazada, tendrás que empezar a pedir cita para las revisiones prenatales. Aprovecha estas consultas para saber qué suplementos debes tomar. Entre ellos seguramente estará el ácido fólico, fundamental para reducir los defectos en el tubo neural, malformaciones cerebrales y de la médula espinal (la espina bífida, por ejemplo). El yodo (ayuda al desarrollo cerebral del bebé), la vitamina B (para reducir el riesgo de aborto espontáneo), la vitamina B12 (ayuda a la formación de los glóbulos rojos), la vitamina D (para el correcto desarrollo óseo del bebé) y el hierro (reduce las posibilidades de padecer anemia y favorece el aporte de oxígeno para el bebé).

Por lo demás, puedes llevar una vida normal y disfrutar de la buena noticia y de los cambios que empiezas a sentir en tu cuerpo. Recuerda que, sobre todo durante el primer trimestre, debes tener más cuidados ya que es cuando hay un mayor riesgo de aborto espontáneo.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.