Cómo curar un piercing en el ombligo infectado

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De los piercings que te puedes hacer, el del ombligo es uno de los que tiene menos riesgo de infección. Al contrario de los piercings en la nariz, por ejemplo, que están siempre expuestos a humedad e impurezas, en el abdomen el ambiente es seco y menos propicio al desarrollo de bacterias. Sin embargo, mientras cicatriza es como si llevaras una herida abierta y hay siempre riesgos en estos casos. Por eso, si tienes el piercing en el ombligo infectado es imprescindible que lo cuides rápidamente para que no se convierta en un problema de salud.

Cómo reconocer un piercing en el ombligo infectado

El piercing en el ombligo tarda en media 6 semanas en cicatrizar, es decir, hasta que la herida se cierre. Durante este período hay un mayor riesgo de infecciones por lo que debes estar muy atenta.

Es normal que en los días posteriores a hacerte el piercing notes la zona más sensible, rosada y que haya alguna liberación de fluidos y sangre. Si la situación se mantiene al final de la primera semana ya no es normal.

Los síntomas más usuales de un piercing en el ombligo infectado incluyen: rojez, hinchazón, picazón, dolor y la liberación de pus que puede ser amarillo o verdoso y se seca en la forma de cristales alrededor del piercing.

Causas más comunes de infección

Infección bacteriana

Como el nombre indica, este tipo de infección es causado por bacterias que se adentran en el agujero del piercing mientras este está en fase de cicatrización.

Puede ser causada por la falta de profesionalismo del experto que te lo aplicó, si no ha desinfectado las herramientas o si no ha utilizado guantes nuevos, por ejemplo.

La causa más común, sin embargo, es un cuidado incorrecto del piercing durante el período de cicatrización. Tocarlo con las manos antes de lavarlas con jabón antibacteriano, utilizar toallas o esponjas en su limpieza en vez de toallas de papel o frotarlo cuando lo secas aumentan el riesgo de infección.

Alergia al piercing

Algunos materiales de los pendientes tienen un mayor grado de probabilidad de ser rechazados por el cuerpo, lo que genera la infección. Esto ocurre principalmente con aquellos hechos en níquel.

Para prevenir alergias lo ideal es que uses piercings de oro de 14 o 18 quilates, titanio, platino, acero quirúrgico o plata pura.

Cómo curar un piercing en el ombligo infectado

Nunca te quites el piercing

Tu primer instinto al notar el piercing en el ombligo infectado puede ser el de quitártelo de inmediato, pero esto es lo último que debes hacer.

El pendiente ayuda a mantener la herida abierta para que el cuerpo pueda expulsar las bacterias, por eso sale el pus. Quitarlo puede cerrar el agujero y atraparlas, lo que puede originar abscesos y dificultar la cicatrización.

Limpia el piercing

Para limpiar el piercing debes usar una solución salina, como el suero fisiológico, o preparar una mezcla salina casera (1 cucharadita de sal marina en 150ml de agua tibia). No utilices otros productos, incluso agua oxigenada o Betadine.

Antes de empezar, asegúrate de lavarte muy bien las manos con un jabón antiséptico.

Utiliza un bastoncillo de algodón remojado en la solución salina para ablandar los cristales secos alrededor del piercing y limpia suavemente toda la zona con esta. Cambia el bastoncillo a menudo.

Como alternativa también te puedes acostar, verter la solución salina en tu ombligo y así sumergir el piercing durante 10 minutos.

Utiliza una toalla de papel para secar bien la zona con toques suaves y tira la toalla. No frotes y no utilices las toallas tradicionales ya que pueden contener bacterias atrapadas. Repite la limpieza dos veces al día.

Aplica compresas calientes

Prepara la mezcla salina casera con agua caliente y remoja una toalla o gasa en esta para crear una compresa caliente. Aplícala sobre el piercing y deja actuar unos minutos.

La compresa ayudará a reducir la hinchazón si la hay y, lo que es más importante es que estimulará la liberación de pus y fluidos para facilitar la expulsión de las bacterias.

Cuando termines, utiliza una toalla de papel para secar muy bien la zona con toques suaves.

Crema antiséptica

Aplicar una crema antiséptica puede acelerar la curación de la infección si esta es ligera.

No utilices pomadas o ungüentos ya que dejarán la zona húmeda, y esto puede atrapar más bacterias o puede cerrar la herida e impedir la liberación de las que están causando la infección.

Cuando apliques la crema, mueve un poco el piercing hacia arriba y abajo para ayudar a que esta penetre en el agujero. Limpia el exceso de crema cuando termines para dejar la zona seca.

Cuándo consultar con un médico

Algunas infecciones bacterianas solo pueden ser curadas con antibióticos o cremas específicas y prescritas por un médico.

Si notas que la infección no mejora o empeora incluso con la limpieza diaria debes consultar con un profesional para que la evalúe y te recomiende el mejor tratamiento.

En el caso de que los síntomas dejen de estar localizados y empieces a tener fiebre, vómitos o náuseas, esta consulta es aún más urgente. Estos síntomas son una señal de que la infección ya se ha extendido al cuerpo y debes actuar lo más rápidamente posible para prevenir problemas de salud más graves.

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