5 consejos para pedir un préstamo personal

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¿Tienes que hacer frente a un gasto imprevisto y necesitas pedir un préstamo personal? ¿Es la primera vez que necesitas contratar este producto o has tenido malas experiencias en el pasado? Tener que recurrir a préstamos no es lo deseable. Pero tampoco tiene por qué convertirse en un gran problema si lo haces con cabeza.

Lo primero que debes hacer es realizar una comparativa exhaustiva entre varias entidades. Así, podrás ver cuál te ofrece las condiciones más ventajosas. Es decir, cuál te da el dinero que necesitas pagando menos intereses y comisiones.

Antes de acudir al banco también debes tener muy claro para qué necesitas el dinero, porque te lo van a preguntar. No solo eso, es que dependiendo del tipo de préstamo personal los intereses pueden variar. Estas son algunas de las categorías en las que se dividen los préstamos: crédito al consumo, préstamo coche, obras y reformas de viviendas o estudios.

Aparte, las financieras online ofrecen créditos rápidos y mini créditos. No hacen preguntas y el papeleo es mínimo, pero los intereses normalmente son superiores a los de las entidades bancarias.

Cómo pedir un préstamo personal

Dicho esto, pasamos a darte algunos consejos que debes tener en cuenta a la hora de pedir un préstamo personal de forma inteligente.

1. Pide solo el dinero que necesites

Si la cantidad que necesitas no es mucha, no caigas en la tentación de pedir más dinero. Piensa que, cuanto más dinero pidas, los intereses subirán y tardarás más en pagar el préstamo. Además, está el hecho de que corres más riesgo de que el banco deniegue la operación.

2. Ten claro el nivel de endeudamiento que puedes permitirte

Del mismo modo, es importantísimo que hagas el ejercicio de saber cuál es la cantidad máxima que puedes afrontar sin caer en retrasos e impagos. Las comisiones por no pagar a tiempo y por descubierto son altísimas. Como consecuencia, puedes acabar metida en un buen lío.

Lo que tienes que hacer para calcular el importe máximo que puedes pagar cada mes es dividir tu presupuesto mensual entre cuatro. El resultado es el importe máximo que puedes destinar a pagar deudas.

3. ¿Cuánto tiempo tardarás en devolver el préstamo?

El plazo de amortización es muy importante. Cuanto más dure el préstamo, menos pagarás al mes, pero más intereses tendrás que abonar. Por ese motivo, si has pedido un préstamo sabiendo que a corto plazo vas a recibir un dinero que lo cubra, ajusta el plazo de amortización.

Al contrario, si el dinero es porque llegas muy justa a fin de mes, cuanto menor sea la cantidad mensual, mejor. Pero ojo, una regla de oro cuando se habla de créditos es no contratar una duración del préstamo superior a la de la vida útil del producto que se vaya a comprar.

4. Negocia con tu banco

Las comisiones bancarias se aplican a prácticamente todos los productos que puedas contratar y son muy difíciles de evitar al pedir un préstamo personal. Pero si eres un buen cliente puede que consigas unas condiciones algo más ventajosas. Intenta que te quiten las comisiones por cancelación anticipada, por amortización e incluso por descubierto.

5. Sopesa otras fórmulas para conseguir liquidez

Los préstamos personales son, por regla general, el producto que más intereses aplica. Por ese motivo es importante que primero trates de conseguir dinero utilizando otros productos que ya tengas contratados. Por ejemplo, si la cantidad que necesitas es muy elevada, puede que te compense hablar con tu banco para ver si te pueden hacer una ampliación de la hipoteca. Normalmente los intereses son bastante más ventajosos que los de los préstamos, y eso es importante.

En este sentido, te recordamos que para optar a la ampliación de capital debes cumplir una serie de requisitos. Entre ellos: estar al corriente de todos los pagos con la entidad, tener ingresos fijos, una situación financiera holgada y que la cuota mensual no sobrepase el 35 % de los ingresos mensuales.

Cuando no necesites mucho dinero, puedes comparar los intereses de tu tarjeta de crédito con los del préstamo que te están ofreciendo. Si el límite te permite cubrir el gasto, puede ser una buena alternativa. En caso de elegir esta opción recuerda que la partida para el pago de las tarjetas de crédito no debe superar el 20% de los ingresos mensuales.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.