Mujer trabajadora: 5 consejos para ayudar con el estrés

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Ser mujer trabajadora no es fácil. Entre la ambición de ser eficiente en el empleo, las horas que pasamos encerradas en un despacho y la gestión de la vida familiar y de la casa, las 24 horas del día se hacen cortas para tantas tareas y preocupaciones. Sin embargo, y sorprendentemente, en medio de tanta locura hay pequeñas costumbres y trucos que puedes introducir para facilitar tu vida y ayudarte a disfrutarla de nuevo.

Prueba estos cinco consejos que te traemos y comprueba cómo pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia.

5 consejos para la mujer trabajadora con familia

1. Levántate temprano

Ya sabemos que despertarse y levantarse temprano es difícil, pero en el caso de una mujer trabajadora esta costumbre puede traer muchas ventajas. Y no pienses que por despertarte temprano vas a descansar menos. Lo contrario es mucho más probable.

Si te levantas temprano puedes aprovechar para hacer tus tareas en casa, arreglándola o adelantando la cena. Así, cuando vuelvas del trabajo estresada ya no tendrás que preocuparte con esas cosas y tendrás más tiempo para relajarte en el sofá viendo la tele o leyendo un libro.

Levántate temprano

Si no te apetece empezar el día arreglando cosas, puedes aprovechar para meditar o hacer un poco de deporte, por ejemplo.

La ventaja de levantarse temprano es que estarás creando un hueco de tiempo en el que puedes despertarte totalmente y organizar tus pensamientos antes de meterte de inmediato en la locura de los atascos y las preocupaciones en el trabajo. Empezarás el día más relajada, ayudando a reducir el estrés.

2. Separa la vida personal y el trabajo

La cabeza de las mujeres va siempre a tope. Incluso si parecemos relajadas o concentradas en algo, en nuestra mente estamos pensando en la familia, en las citas que tenemos que marcar, en la lista de compras del súper, en las cosas que tenemos que arreglar, en lo que vamos a cocinar para la cena, todo va mezclado ahí dentro.

Sin embargo, una mujer trabajadora debe ser capaz de separar su vida personal y sus preocupaciones del trabajo, sobre todo si quieres ser valorizada en tu carrera profesional. Puedes ser muy eficiente y buena en lo que haces, pero si siempre miras el móvil, envías mensajes o simplemente llamas a un lugar para pedir cita, esto puede condicionar la percepción que los demás trabajadores y jefes tienen de ti.

Intenta antes aprovechar las pausas para la comida o para el café, cuando estés alejada de tu mesa y oficina, para hacer estas pequeñas cosas.

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3. Aprende a decir “no”

Aprende a decir “no”

Una mujer trabajadora es muchas veces vista como una persona más fácil de abordar en el trabajo cuando se trata de pedir ayuda. Ya sea por nuestra simpatía, eficiencia, por ser más amigables o por ser mamás, somos muchas veces la diana de nuestros compañeros de trabajo, tanto mujeres como hombres, cuando estos necesitan apoyo.

El problema es que esta necesidad de ayuda es normalmente es el resultado de la pereza o desorganización de los compañeros y terminarás agotada y sin tiempo para ti por tener que hacer tu trabajo y el de los otros.

Si has terminado tus cosas, obviamente que puedes y debes echarle una mano a los demás. Si es un caso inesperado y único en el que ves que tu compañero está liado, también puedes ayudar. Por lo demás, deja de temer las consecuencias de decir “no”.

Tus únicas preocupaciones deben ser hacer bien tu trabajo y tu bienestar propio. No pierdas tiempo haciendo cosas para los demás por su pereza, cuando podrías estarte relajando tomando una copa con tus amigos.

4. Pide ayuda

Este consejo es válido tanto para el trabajo como para la vida personal. Las mujeres suelen ser muy individualistas cuando se trata de tareas o proyectos por pensar que deben ser capaces de hacer todo solas, como lo hacían sus madres y abuelas antes de ellas. Pero la realidad ha cambiado.

Una mujer trabajadora no tiene la misma disponibilidad de tiempo que sus ancestrales para cuidar de la casa y de los niños. Además, el estrés del trabajo tampoco abona a su favor.

No temas pedir ayuda en el trabajo, si tienes dificultad en gestionar tus tareas, o en casa a tu familia si te sientes sobrecargada. En ambos casos, lo más importante es la calidad con la que haces las cosas y no la cantidad.

5. Crea tiempo para ti

crea tiempo para ti

Uno de los problemas de las mujeres trabajadores es que muy frecuentemente se olvidan de si mismas. Estrés y líos en el trabajo. Estrés y líos en casa con la familia y los niños. Tareas para hacer, cosas que comprar, lugares a donde ir… ¿Y tú?

En la búsqueda por ser eficiente y capaz en todo lo que hacemos, olvidamos que solo podemos alcanzar el éxito en todas las tareas y momentos si nos sentimos bien con nosotras. Solo cuando nos sentimos felices, relajadas y sanas tenemos la fuerza y la motivación para lograr nuestros objetivos.

Intenta crear tiempo para ti. Sin los niños, sin tu pareja, sin preocupaciones. Date un masaje en un Spa, ve al cine, sal a caminar por un parque, ve a la peluquera, lo que quieras, desde que en ese momento puedas disfrutar de tu propia compañía y personalidad.

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Sobre el autor

Ávida consumidora de cotilleos de celebridades y tendencias de la moda. Me encanta viajar y aprender, estar en forma y apreciar la buena comida... o, vamos, la comida en general. Habla con nosotras en m.me/ellashablan

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