Recetas para meriendas de cumpleaños sencillas

Mamá  / 

Las meriendas de cumpleaños dan mucha guerra, y por eso ya son muy pocas las fiestas que se celebran en casa. Cuando yo era pequeña, nos conformábamos con unas patatas de bolsa, unos sándwiches de crema de cacao, una tortilla de patatas si había suerte, aceitunas y un refresco. Lo único un poco más elaborado era la tarta. No había ni piñatas, ni bolsas de chuches para los invitados, ni animadores infantiles. Tampoco hacía falta.

Hoy las meriendas de cumpleaños de los niños son a lo grande. Pero si te pones a pensar, los gustos de los críos tampoco han variado mucho. El mío es feliz con una pizza, una hamburguesa, un perrito o un bocadillo de jamón y queso.

Y precisamente basándome en los gustos de los más pequeños, he escogido una serie de platos que seguro que no acaban en la basura. Aviso: no son muy sanos, pero están riquísimos.

Ideas de meriendas de cumpleaños

Sushi de jamón y queso

Yo lo llamo así, pero en realidad no lleva ni pescado ni arroz. Solo se parece al plato japonés en que va enrollado y se presenta en rodajas. Para 8 personas necesitarás: 12 huevos, 20 lonchas de jamón cocido, 12 lonchas de queso, una pizca de sal y aceite de oliva.

¿Qué tienes que hacer con todo eso? Lo primero, preparar 4 tortillas francesas de 3 huevos cada una. No las enrolles, déjalas como si fuera una crepe. Ahora te diré por qué. Cuando la tortilla esté bien cuajada, sácala a un plato y cubre con el jamón y el queso. Enrolla de tal forma que la tortilla quede por fuera y corta en rodajas más bien gruesas.

Flamenquines

Seguro que no te hace falta que te diga cómo se preparan. Como en el caso anterior, los ingredientes son a base de jamón y queso. Lo único que tienes que hacer es coger una loncha de jamón, una de queso y enrollar. Si quieres, puedes añadir un filete de lomo muy fino y tierno (en ese caso, este tendría que quedar por fuera).

Lo siguiente es pasar el rollo por harina, huevo y pan rallado. Fríe con abundante aceite caliente y deja que suelten el exceso de grasa en papel de cocina antes de servir. A los niños les encantan porque se pueden comer con la mano.

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Mini hamburguesas

Por experiencia propia, las meriendas de cumpleaños no son precisamente el evento en el que los niños tienen más apetito. Están pensando más en jugar que en comer. Así que no merece la pena preparar bocados enormes que al final se quedan en el plato.

Por eso siempre es mejor preparar mini hamburguesas. Las pueden comer fácilmente y les dejará hueco para probar otras cosas. El pan puedes comprarlo ya envasado, pero la carne mejor que no.

Pide a tu carnicero que te la pique en el momento. El tipo de carne va en gustos. Una vez en casa, coloca la carne en un recipiente hondo, salpimienta y echa un huevo. Mezcla. Si ves que está demasiado pegajosa, puedes añadir un poco de pan rallado. Da forma a las mini hamburguesas y pásalas por la plancha.

¿Quieres darle un toque más infantil al plato? Mira esta hamburguesa con cara de cerdo. Divertidas y apetecibles.

Salchichas hojaldradas

Las salchichas son otro de esos alimentos que pocos niños rechazan. Pero en vez de cocerlas tal cual y meterlas dentro de un pan, puedes probar a hacer algo diferente. ¿Qué tal si las enrollas en hojaldre?

Lo único que tienes que hacer es comprar hojaldre ya preparado (en la sección de refrigerados lo encontrarás en láminas listas para usar). Saca la lámina y extiéndela sobre el papel que trae. Cubre la masa con las salchichas, de forma lineal. Después, enrolla de tal forma que el hojaldre quede por fuera y pinta con huevo batido.

Corta en rollitos y extiéndelos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Mete en el horno, previamente precalentado, y hornea a 180 ºC durante 15 minutos.

Si lo prefieres, puedes cambiar el relleno por otros ingredientes.

Y para rematar: tarta piñata

Las chuches son el elemento estrella de todas las meriendas de cumpleaños infantiles. ¿Quieres hacer algo diferente e inesperado? Mételas dentro de la tarta. Es muy fácil, ya lo verás.

Lo primero que tienes que hacer es preparar un bizcocho como suelas hacerlo normalmente, pero en un molde sin agujero y con las cantidades divididas en dos moldes. Una vez listos, debes dejarlos enfriar.

A continuación, vacías un poco uno de los bizcochos e introduces las chuches. Untas el borde con la crema que vayas a utilizar para la cobertura y colocas la otra mitad del bizcocho. Añades la cobertura que quieras. Puede ser chocolate, crema de queso, lo que te apetezca.

Metes en la nevera durante una hora y, si es necesario, echas un poco más de cobertura. Decoras, pones las velas y ¡a soplar!

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.