Cómo llevar las finanzas en pareja

Dinero y Carrera  / 

¡Qué bonito es el amor! Hasta que el dinero se convierte en el tercero en disputa. Uno de los mayores escollos a los que deben enfrentarse las parejas cuando deciden irse a vivir juntas es el tema de los gastos. Llevar las finanzas en pareja no es fácil, pero es necesario para poder hacer planes y lograr una estabilidad económica.

Cuando no hay un plan económico claro y aparecen los problemas de dinero, automáticamente surgen las discusiones, los problemas y, en el peor de los casos, las separaciones. Ya sabes lo que dicen: “Cuando el hambre entra por la puerta, el amor sale por la ventana”.

5 consejos para llevar las finanzas en pareja

El efecto que tiene la economía sobre una relación de pareja es muy poderoso. Por eso, cuanto antes se dejen las cosas claras y se fije un plan de contención, mejor. A continuación te daremos algunas claves que te ayudarán a llevar las finanzas en pareja. La mayoría están pensadas para hogares en los que ambos miembros obtienen ingresos, aunque el hecho de que uno de los dos se quede en casa para cuidar de los hijos no le quita el derecho de decidir sobre cómo gestionar el dinero.

1. Poner en orden las finanzas

La mejor forma de comenzar es por el principio. Cada uno debe saber lo que gana el otro y las deudas que tiene, para poder establecer una buena base. A partir de ahí, ya podéis establecer un presupuesto, con ingresos, gastos y estimaciones de ahorro. Porque no olvides que tener un fondo para emergencias es importantísimo. Lo recomendable es que tener ahorrado lo suficiente como para poder cubrir al menos 3 meses de gastos fijos.

Ya hemos explicado en alguna ocasión cómo hacer un presupuesto familiar, pero no está de más recordarlo. Lo primero que debes hacer es tener controlados los gastos para que no sobrepasen a los ingresos. Por eso es importante que cojas un papel y hagas una lista con los ingresos y otra con los gastos. Estos últimos tienen que estar divididos en 3 categorías por si tenéis que recortar:

  • Gastos fijos: La hipoteca o el alquiler. Lo ideal es que la cantidad total sea inferior a la del resto para no tener que recortar en esta partida si se produce algún imprevisto.
  • Gastos variables no discrecionales: La comida o la factura de la luz. Son gastos necesarios, pero puedes ahorrar dinero si te lo propones.
  • Gastos variable discrecionales: vacaciones, ocio, gimnasio, suscripciones a revistas, etc. Son importantes para ti, pero sin ellos también puedes seguir viviendo.

A partir de ahí, tienes que asignar una cantidad para cada partida y no salirte de ella.

Lee también: Cosas que las mujeres deben saber sobre finanzas para tomar las riendas de su vida

2. Una cuenta común, dos separadas

El que cada uno tenga una cuenta por separado no suele funcionar bien en un matrimonio. La opción intermedia es abrir una cuenta común para cubrir todos los gastos a la que los dos tengan acceso y que cada uno mantenga la suya para sus cosas. Para que sea justo, el aporte a la cuenta común debería ser proporcional al nivel de ingresos de cada uno.

Igual que las tareas del hogar deben repartirse, cada uno debería encargarse de pagar una serie de facturas. Tú el agua, el gas y la luz, yo Internet, la tele por cable y los móviles.

Si vosotros tenéis otra fórmula y os funciona, adelante.

3. Fijarse metas

El ahorro es importante y una buena forma de conseguir apartar algo de dinero es marcarse un objetivo común. Hablar de planes de futuro os ayudará a comunicaros y a llegar a un acuerdo en cuanto al nivel de ahorro. Dichos objetivos deben ser realistas y contar con unos plazos. Cuando los cumplas, verás lo gratificante que es y lo bien que le viene a tu relación.

Conseguir el dinero para un viaje que os haga especial ilusión puede ser un buen punto de partida. ¿Un imprevisto ha provocado que el plan se malogre? Se habla del tema, se deja zanjado y se vuelve a empezar.

4. Implicar a los hijos

Cuando se tienen hijos, gran parte del dinero se va en ellos. Por eso es necesario empezar a educarlos financieramente desde que son pequeños. Deben aprender la importancia de ahorrar y que las cosas cuestan un dinero que hay que ganarse.

5. Ponerse al día

Las circunstancias de las familias cambian. Por eso, el presupuesto que haces hoy puede que dentro de un año no funcione. Por tanto, es necesario que cada cierto tiempo se revisen las cuentas y se actualice el plan económico familiar.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.