Cómo limpiar acero inoxidable

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El acero inoxidable es imprescindible en cualquier hogar, sobre todo en la cocina. Es elegante, resistente a la humedad y a las altas temperaturas e higiénico. Al no ser poroso, es ideal para preparar comida. El único problema que tiene es que se raya si no se tiene cuidado y que las huellas se notan enseguida. La parte buena es que limpiar acero inoxidable no es complicado. La mayoría de las veces bastará con un trapo limpio y un producto específico para este material.

Para desinfectarlo, desincrustar las manchas más difíciles y devolverle el brillo hay algunos remedios caseros. ¿Quieres descubrirlos?

8 formas de limpiar acero inoxidable

1. Limpiar huellas del acero inoxidable

Empezaremos por eliminar las manchas más comunes: las marcas de dedos que salen continuamente, sobre todo en los electrodomésticos. Prueba primero con una bayeta de microfibra ligeramente humedecida.

¿No funciona? Frota suavemente con una esponja humedecida con agua y jabón para lavar los platos.

2. Limpiar el acero inoxidable del fregadero

El fregadero es el que más sufre, pero no puedes dejar que la suciedad se acumule si no quieres que pierda el brillo. Lo que debes hacer al menos una vez al día es echar un limpiador cremoso sobre las manchas. Deja actuar unos minutos y retíralo con una esponja suave o un estropajo que no raye. Seca bien.

Del mismo modo, cada vez que friegues los platos o laves las verduras, asegúrate de pasar una bayeta para secarlo.

3. Vinagre blanco para ollas quemadas y cuberterías

Si tu batería de cocina es de acero inoxidable, el vinagre de limpieza será tu mejor aliado si se te pega la comida. El procedimiento consiste en cubrir la superficie quemada con vinagre blanco y poner a hervir durante 5 minutos. Pasado ese tiempo, aparta del fuego y deja enfriar antes de fregar con el estropajo.

El vinagre blanco también va muy bien para limpiar las manchas de grasa de los cubiertos y electrodomésticos de acero inoxidable. Mezcla una parte de agua con tres de vinagre, empapa un trapo suave y frota. Después, seca con otro paño limpio.

4. Papel de aluminio para la suciedad incrustada

El papel de aluminio también puede servir como estropajo para limpiar ollas quemadas. Coge un buen trozo, haz una bola, humedécela con agua jabón y frota las superficies quemadas. Retira los restos de papel y friega la olla.

Lee también: Trucos para limpiar la casa que te facilitarán la vida

5. Bicarbonato de sodio

No hay remedio casero para la limpieza que no incluya bicarbonato de sodio. Así que sí, este producto también sirve para limpiar acero inoxidable. Simplemente tienes que espolvorearlo sobre las manchas y frotarlo con una esponja húmeda. Aclara y seca.

6. Aceite de oliva para abrillantar

Ahora que ya tienes tus electrodomésticos y utensilios de acero inoxidable limpios, puede que hayas notado que han perdido el brillo. Para devolverles su esplendor, puedes utilizar un trapo suave o papel de cocina untado con aceite de oliva (también puede servir aceite corporal). Además, si haces esto en el interior de las ollas, evitarás que se te peguen los alimentos la próxima vez que las utilices.

7. Alcohol para repeler el polvo

Para los electrodomésticos y en el exterior de las cacerolas puedes utilizar alcohol o cualquier bebida blanca de alta graduación (ginebra o vodka, por ejemplo). Dan brillo y repelen el polvo.

8. Ceniza para los rayonazos

Ya hemos dicho que el acero inoxidable se raya con facilidad. Cuando los rayonazos se noten mucho, puedes disimularlos un poco mezclando ceniza y aceite. Aplica la mezcla sobre la zona rayada, deja actuar y limpia con un trapo húmedo.

¿Por qué se debe limpiar el acero inoxidable?

De lo dicho, resulta deducible la necesidad de limpiar el acero inoxidable de forma periódica. Ya no solo porque se mancha, sino por mantenimiento. Si dejas que se acumulen el polvo, la grasa y los residuos, podría corroerse antes de tiempo.

Así que en cuanto veas una huella o una mancha, procura limpiarlas lo antes posible. Lo mismo con las gotas de agua o los productos que estén en ambientes húmedos, pues la humedad acelera el proceso de corrosión.

Asimismo, de vez en cuando procura fregar y secar a mano el menaje de cocina de acero inoxidable. De esta forma alargarás la vida de este material.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.