Kakeibo, el método japonés para ahorrar dinero

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Significa, literalmente, “libro de las finanzas del hogar”. Hablamos del kakeibo (se lee “kakebo”), el método japonés para ahorrar dinero. Se publicó por primera vez hace más de 100 años, pero hoy se habla de él como la fórmula definitiva para conseguir que nos sobren algunos euros al final de mes.

No se trata de ningún invento revolucionario ni es necesario hacer ninguna inversión. Solo necesitarás disciplina, lápiz y papel. ¿Te animas a probar el método kakeibo?

Qué es el kakeibo

Su mecanismo es muy sencillo. Es como un libro de cuentas de los de toda la vida, pero más atractivo visualmente. Básicamente, lo que tienes que hacer es apuntar al principio de cada mes todos los ingresos y los gastos que tienes, marcarte una meta realista de ahorro y llegar a ella.

Por tanto, se puede decir que el método kakeibo consta de tres fases:

1. Definición de ingresos y gastos.
2. Control diario de los gastos.
3. Análisis de los resultados.

Para poner en marcha este método de ahorro japonés tienes tres opciones:

1. Comprar un libro de kakeibo. Lo bueno es que suelen tener un bonito diseño que anima a rellenarlos. Lo malo, que cuestan dinero y la idea de este método es precisamente ahorrar. Si quieres uno, aquí tienes una opción barata.

2. Imprimir una plantilla. Puedes hacerlo de forma gratuita desde blogs como este.

3. Descargar la aplicación. Es como el cuadernillo de papel, pero podrás llevarlos siempre en tu móvil. Disponible para Android de forma gratuita. Para iOS tienes otras aplicaciones basadas en este método. Una de las más populares es Zoe’s Kakebo.

4. Hacer la plantilla tú misma. Es lo más aconsejable para empezar a tomar conciencia desde el principio de que ahorrar es algo que está en tu mano.

Lee también: Aplicaciones para ahorrar dinero en el día a día

Cómo funciona

Da igual el soporte que escojas, el funcionamiento del kakeibo es siempre igual. Consiste en ir anotando todos los gastos que vas teniendo, pero divididos en 4 partidas:

1. Supervivencia. Son los gastos necesarios para vivir. Estos, a su vez, se dividen en fijos (hipoteca o alquiler, suministros, seguros, etc) y variables (alimentación, transporte, medicinas, etc.). Una vez listados, tienes que identificar los que son prescindibles (el gimnasio o la suscripción a una revista, por ejemplo). Del mismo modo, trata de asignar un presupuesto fijo para los gastos variables.

2. Cultural. Aquí tienes que incluir todas las actividades culturales que tengas previsto realizar ese mes: cine, teatro, exposiciones, conciertos, libros, etc.

3.  Opcional. En esta columna tienes que ir anotando todos los gastos que tengan que ver con restaurantes y bares, así como la compra de ropa, de tecnología, etc.

4. Extra. Siempre hay algún imprevisto que acaba descuadrando tu presupuesto mensual, como puede ser la compra de un regalo de cumpleaños o la reparación de algo. Para hacerles frente, lo mejor es apartar un dinero a primeros de mes. Si luego no lo llegas a gastar, eso es lo que tienes para sumar a tu ahorro.

De esta forma, a final de mes sabrás en qué se ha ido tu dinero. Es probable que te hayas quedado a cero con respecto a los ingresos, así que lo que tienes que hacer ahora es revisar todos esos gastos y decidir cuáles son innecesarios y prescindibles.

Consejos para aplicar el kakeibo

Como ves, el método kakeibo no tiene ninguna ciencia. Solo necesitarás seguir unas pautas para lograr llevarlo a cabo. Algunos consejos:

1. Márcate una meta

Como decíamos al principio de este artículo, la primera fase del método kakeibo es definir los ingresos mensuales. Pues bien, a la vez que anotas eso, debes definir el dinero que estás dispuesta a ahorrar. Esa cantidad tiene que ser realista y siempre en proporción a tus ingresos y gastos. Una vez establecido el monto, debes apartar el dinero.

En los libros de kakeibo se recomienda que cojas el dinero y lo guardes en un sobre. El problema está en que un sobre al alcance de la mano es fácil de abrir, por lo que lo más recomendable es que abras una cuenta de ahorro por la que no te pasen ningún recibo y de la que no tengas tarjeta de crédito.

2. Apunta todo a mano

Es mejor que apuntes todo a mano, para que de esa forma veas este método como algo tangible.

3. Guarda todos los tickets

De esta forma, no se te escapará ningún gasto que hayas tenido, por muy pequeño que haya sido. ¿Qué has entrado al súper por un refresco? Anótalo también.

4. Se constante y disciplinada

Para que los tickets no se te acumulen y la pereza haga que desistas, lo ideal es anotar los gastos todos los días.

5. Revisa los resultados

Al final de cada mes, tómate unos minutos para revisar los resultados y reajustar los gastos en función de las previsiones para el mes siguiente.

La idea de Motoko Hani, la editora de revistas que publicó el primer kakebo en 1904 era que las mujeres consiguieran ahorrar un 15% de los ingresos de la familia. Quizás tú puedas superar ese objetivo.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.