Estrés: qué es, causas y tipos

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La sociedad en la que vivimos aumenta las demandas del ambiente, acorta los plazos de respuesta y exige que el ser humano esté en marcha todo el tiempo. El estrés es una respuesta a las demandas del ambiente, que activa el sistema nervioso y aumenta la producción de adrenalina y cortisol, manteniendo el organismo en estado de alerta.

anUna cantidad justa de estrés ayuda a movilizar al organismo y no caer en el sedentarismo o aplanamiento. El problema se origina cuando las demandas y exigencias del ambiente sobrepasan los recursos del individuo para responder a ellas. Esto mantiene el estado de tensión y alerta de forma prolongada, lo que deviene en consecuencias negativas, tanto a nivel psicológico, físico y social, y originando lo que popularmente conocemos como estrés.

Síntomas del estrés

El estrés genera una respuesta biológica en el cuerpo que acompaña el estado de tensión. Entre esos síntomas tenemos:

Síntomas físicos

  • sudoración fría que lleva a tener las manos y pies fríos
  • palpitaciones
  • agitación
  • aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial
  • problemas de sueño
  • malestar estomacal
  • tensión muscular de los hombros y parte posterior del cuello
  • presión en el pecho
  • piel grasa
  • dolores de cabeza frecuentes
  • fatiga
  • aumento de enfermedades (descenso del sistema inmunológico).

Síntomas psicológicos y emocionales

  • ansiedad
  • hostilidad
  • irritabilidad
  • aumento de la frustración
  • sentimientos de miedo
  • vergüenza o melancolía
  • presencia de pensamientos negativos
  • autocrítica constante
  • dificultad para concentrarse y tomar decisiones
  • olvidos
  • desorganización mental
  • miedo al fracaso
  • rumiaciones
  • preocupación excesiva por el futuro.

Síntomas comportamentales

  • comportamiento impulsivo
  • incremento de discusiones y peleas
  • accidentes
  • pérdida o aumento del apetito
  • dificultades en el habla
  • rechinar los dientes con frecuencia
  • aumento del consumo de alcohol
  • fumar excesivamente
  • consumo de drogas
  • episodios de llanto sin motivo aparente.

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Causas

En la actualidad, todos estamos sometidos en la sociedad a grandes dosis de estrés, sin embargo, las causas son variadas y dependen de cada persona. Existen causas internas y externas, dentro de las internas se encuentra de la capacidad de la persona para enfrentarse a las demandas del ambiente y de los recursos que ha adquirido a lo largo de su vida.

Causas de estrés

Por otro lado, en las causas externas podemos encontrar las exigencias laborales o el clima del trabajo, los problemas de pareja, la crianza de los hijos, la situación económica familiar y del país en el que se viva. Toda situación es una potencial causa de estrés, lo que la convierte en un motivo son las estrategias con las que cuenta el individuo para responder a ellas.

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Consecuencias del estrés 

Estar sometido a dosis frecuentes y excesivas de estrés ocasiona daños en el organismo que involucran todas las esferas, física, biológica, psicológica y emocional.

Dentro de los daños biológicos encontramos enfermedades cardiovasculares, aumento de la presión arterial, arritmia cardíaca, problemas gastrointestinales como úlceras gástricas y problemas digestivos, o problemas dermatológicos como acné, dermatitis y alergias. También se observan daños musculares como tics, temblores y espasmos, e incluso puede afectar la vida sexual de las personas, ocasionando eyaculación precoz, coito doloroso, impotencia y disminución del deseo sexual.

Las consecuencias psicológicas del estrés suelen ser agudas y sin tratamiento pueden mantenerse en el tiempo. Estas presentan ansiedad, fobias, trastornos de ansiedad, insomnio y parasomnias o trastornos cognitivos, caracterizados con la incapacidad para concentrarse, dificultad para tomar decisiones y lagunas mentales.

Tipos de estrés

La principal tipología se determina en función de las consecuencias que tiene en el organismo, positivas o negativas. Así se dividen en:

Eutrés o estrés positivo

Es el estado de tensión transitorio en el organismo que disminuye el tiempo de respuesta y ayuda en la ejecución de la respuesta a la demanda del ambiente. Su presencia ayuda el ritmo cardíaco, dada su poca frecuencia, y sus episodios son cortos.

Distrés o estrés negativo

Es el estado de tensión y fatiga física, psicológica y emocional que ocasiona daños en el organismo y afecta el bienestar integral del individuo. De acuerdo a su intensidad y duración se clasifica en estrés agudo y estrés crónico.

Estrés agudo

Es la forma más común. Los episodios son fáciles de reconocer por su sintomatología que aún cuando no generan daños a largo plazo el estado de tensión muscular, malestar emocional y fisiológico afecta el bienestar de la persona.

Estrés crónico

Es el estado permanente de tensión, fatiga y malestar emocional, físico y psicológico. Surge cuando las personas no ven salida a la situación por no poseer las estrategias para enfrentarse a las distintas situaciones del ambiente. Los episodios de estrés se vuelven más frecuentas y el estado se cronifica, causando daños permanentes en el organismo desde úlceras hasta anginas de pecho o infartos.

Tratamiento

La principal sugerencia para tratar el estrés es acudir a consulta psicológica y seguir las indicaciones del profesional de la salud mental, para aprender estrategias de afrontamiento ante las distintas demandas del ambiente. Acompañado de esto, se recomienda practicar una actividad al menos tres veces por semana que genere placer y represente una oportunidad para liberar tensiones.

Las mejores alternativas son alguna actividad al aire libre, tomar clases de yoga e incorporar la práctica del Mindfulness, que ha comprobado tener efectividad para tratar el estrés agudo y crónico, recobrando así el bienestar integral de la persona.

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Sobre el autor

Lectora apasionada y curiosa por descubrir nuevas maneras de cultivar nuestro bienestar, creo firmemente que debemos cuidar de nuestra mente de la misma forma que cuidamos de nuestro cuerpo.