Los 10 errores más comunes de las madres primerizas

Mamá  / 

¿Acabas de tener un bebé o estás a punto de ser mamá de tu primer hijo? Probablemente la felicidad que sientes se vea un poco empañada por el miedo a no hacerlo bien. Tranquila, que lo cuidarás estupendamente. Aunque puede que caigas en alguno de los errores más comunes de las madres primerizas.

¿Cuáles son esos pequeños fallos que la mayoría cometemos durante los primeros meses? Te los listamos a continuación.

¿Cuáles son los errores más comunes de las madres primerizas?

1. Hacer caso a todo el mundo

Si traer a un niño a este mundo no es fácil, lidiar con los consejos sobre maternidad que todo el mundo quiere darte tampoco lo es (y menos cuando no los has pedido). Está bien que traten de orientarte, pero no puedes hacer caso de todo lo que te dicen. Si tienes dudas serias o sobre salud puedes acudir a tu matrona o al pediatra. Para lo demás, solo tienes que seguir tus instintos de madre.

2. Esterilizarlo todo durante un año

Esterilizarlo todo durante un año

A ver. La higiene es fundamental, sobre todo con los recién nacidos. Pero tampoco tienes que pasarte 12 meses hirviendo todo lo que el bebé se pueda llevar a la boca. Sí que tienen que estar limpios, pero unas pocas bacterias también ayudan a los más pequeños a desarrollar sus propias defensas.

3. Abrigar al bebé en exceso

Otro de los errores más comunes de las madres primerizas es ponerle demasiada ropa a los bebés. Es cierto que hay que tener cuidado para que los recién nacidos no se enfríen, y está bien que les pongas el gorrito y los patucos. Pero ten en cuenta que tampoco es bueno que suden demasiado (si ves que suda por el cuello quítale algo de ropa).

Es más, diversos estudios concluyen que abrigar a un bebé en exceso puede aumentar el riesgo de asfixia y de muerte súbita. Lo ideal es mantener la casa a una temperatura de entre 20 y 22ºC para que no sea necesario más que un body y un pelele de algodón que le tape los pies.

4. Cuando el bebé duerme, todos callados

Nadie dice que montes una fiesta, pero los bebés tienen que acostumbrarse a dormir con el ruido normal de las actividades diarias. Si todo está en silencio, no notarán diferencia entre el día y la noche, lo que no beneficia a nadie.

5. Obsesionarse con bañar al bebé todos los días

bañar al bebé todos los días

Todas las mamás creemos que el baño forma parte de la rutina diaria del cuidado de nuestros hijos. Pero si echamos un vistazo a lo que dicen los expertos, vemos que muchos consideran que con tres días a la semana es bastante. Máximo en el caso de los pequeños con piel atópica.

En principio es suficiente con limpiarles muy bien el culete cuando les cambiemos el pañal y lavarles las manitas.

Otra cosa es que a tu hijo el agua calentita le relaje y eso le ayude a dormir.

6. No pedir ayuda

No tienes que demostrar a nadie lo fuerte que eres y creer esto es otro de los errores más comunes de las madres primerizas. La verdad es que necesitamos ayuda. Los primeros días con un bebé en casa pueden ser abrumadores y eso nadie nos lo dice. Todo el mundo habla de lo maravilloso que es tener hijos, pero nadie te dice que vas a estar agotada, que hay días que no podrás ni ducharte, así que de ir a la peluquería o maquillarte mejor ni hablar.

Si tienes alguien en quien apoyarte para salir a que te de el aire un ratito entre toma y toma, pídele que se quede un rato con el bebé y aprovecha para airearte.

7. Dejarlos llorar

¿Cuántas veces tu bebé se ha puesto a llorar y alguien te ha dicho: “déjalo, que si lo coges en brazos se va a acostumbrar”? ¿Y? ¿Qué tiene de malo coger a un bebé en brazos para calmarlo? ¿Por qué no vas a consolar a tu hijo si ves que le ocurre algo? Pueden ser solo mimos, pero también puede ocurrir que necesite algo (que le cambies el pañal, que le des de comer, sentir calor…).

Recuerda que es tu hijo. No el de tu madre, ni el de tu hermana, ni el de la vecina. Si quieres cogerlo, cógelo. Es un bebé y lo que quiere es estar con su madre. Y tú querrás estar con él porque, créeme, dentro de muy poco ya no podrás tenerlo en brazos todo lo que querrías.

8. Empeñarse en que el bebé tiene que dormir en la cuna

Empeñarse en que el bebé tiene que dormir en la cuna

Lo mismo se aplica a la hora de dormir. Si el bebé duerme solo en su cuna, estupendo. ¿Solo duerme bien cuando lo metes contigo en la cama? Nada te impide no hacerlo. Si el colecho le tranquiliza y ambos podéis dormir varias horas seguidas, pues adelante. Ya te pedirá él dormir solo cuando esté preparado.

9. Cambiar al bebé de pecho en mitad de la toma

Por cierto, hablando de lactancia. Seguro que has oído que debes cambiar al bebé de pecho en la mitad de la toma. Pues los expertos aseguran que la leche del final tiene más grasas que la del principio (esta tiene más agua, proteínas y azúcares), por lo que ayuda a que el bebé se quede satisfecho. No te preocupes, sabrás cuándo se ha vaciado el pecho del todo porque notarás que está muy blando.

10. Agobiarse con la casa

Un recién nacido requiere todo nuestro tiempo y energía. Así que no te preocupes si tu casa está hecha un desastre, si no has puesto la lavadora o si no te ha dado tiempo a preparar la comida. Eso es secundario.

No dejar que nadie lo coja en brazos o raparle la cabeza para que le crezca el pelo más fuerte son otros de los errores más comunes de las madres primerizas.

¿Tienes más dudas sobre maternidad y crianza? La Asociación Española de Pediatría ha publicado una Guía Práctica para Padres (desde el nacimiento hasta los 3 años) que puede serte útil.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.