Custodia compartida: qué es, requisitos y causas de denegación

Mamá  / 

Antes, cuando un matrimonio se divorciaba, lo más habitual era que uno de los progenitores se quedase con la custodia de los niños. Al otro le correspondía un régimen de visitas y de estancia durante parte de las vacaciones escolares. Ahora es frecuente que los padres opten por la custodia compartida, término incluido en el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil por la Ley 15/2005, de 8 de julio. En este artículo repasaremos todo lo relativo a este régimen de guarda de los menores, incluido las ventajas y los inconvenientes.

¿Qué es la guarda y custodia compartida?

Empezaremos por recordar que la custodia de los menores la tiene la persona que vive con ellos, los alimenta y los cuida. En caso de que en el convenio regulador de divorcio ambos progenitores acuerden repartirse ese cuidado, se habla de custodia compartida.

Si los padres no se ponen de acuerdo, es el juez quien toma la decisión. Para ello solicitará un informe del Ministerio Fiscal y oirá lo que los menores tienen que decir.

¿Qué implica la custodia compartida? Que cada uno de los padres debe hacerse cargo de las obligaciones diarias de sus hijos mientras convivan con ellos. En cuanto al uso de la vivienda familiar, pueden darse dos circunstancias. La primera, que los niños tengan que cambiarse de casa cada vez que les toque estar con uno de sus padres. La otra opción es que el menor siempre esté en su casa y sus padres sean los que se turnen para vivir en el domicilio familiar.

Es importante señalar que durante los días que uno de los padres conviva con sus hijos, al otro le corresponde un régimen de visitas.

Requisitos para la concesión de la custodia compartida

La concesión de la custodia compartida cada vez es más frecuente. Muchos jueces entienden que esta es la forma más beneficiosa para los niños. De hecho, algunas comunidades autónomas han modificado su ordenamiento jurídico para establecer la custodia compartida como opción preferente.

Para solicitar la custodia compartida es preciso que los padres así lo manifiesten bien en la propuesta del convenio regulador o durante el proceso de separación o divorcio. Después de la sentencia de separación o divorcio, será necesario presentar un nuevo convenio regulador de mutuo acuerdo o iniciar un contencioso.

A la hora de conceder la custodia compartida, el juez tendrá en cuenta diferentes aspectos, todos ellos encaminados a proteger los intereses de los niños.

De esta forma, tomará en consideración los deseos de los menores, el número de hijos, las capacidades de los padres para cuidar de los niños, que ambos progenitores se hayan ocupado de sus hijos con anterioridad, tener un domicilio estable, que haya una relación cordial entre los progenitores o la relación de estos con sus hijos, entre otros.

Todo lo referente a la custodia compartida está regulado en el artículo 92 del Código Civil.

Lee también: Requisitos para pedir la prestación por hijo a cargo

¿En qué casos se deniega?

Las limitaciones son las que marca el Código Civil. El artículo 92.7 establece lo siguiente: “No procederá la guarda conjunta cuando cualquiera de los padres esté incurso en un proceso penal iniciado por atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o la libertad e indemnidad sexual del otro cónyuge o de los hijos que convivan con ambos. Tampoco procederá cuando el Juez advierta, de las alegaciones de las partes y las pruebas practicadas, la existencia de indicios fundados de violencia doméstica”.

A estos supuestos hay que añadir los casos en los que uno de los padres sufra algún tipo de trastorno mental, tenga adicciones graves o por su trabajo no pueda hacerse cargo de los menores. Pero esto supuestos deben valorarse de forma individual.

¿Se paga pensión alimenticia?

Una creencia común es que cuando hay custodia compartida nadie tiene que pagar una pensión alimenticia. Pero lo cierto es que todo depende del tiempo que los niños están con sus padres, de la situación económica de cada progenitor y del uso que se está dando de la vivienda familiar.

Ventajas e inconvenientes de la custodia compartida

La custodia compartida tiene la ventaja de que ambos progenitores se implican por igual en el cuidado, educación y crianza de sus hijos. Pero esto no siempre es bueno para el menor. Sobre todo cuando sus padres no se llevan bien y tiene que presenciar discusiones con cada cambio de domicilio.

Por otra parte está lo que los psicólogos llaman “síndrome de la maleta”. A los menores les afecta mucho tener que estar constantemente cambiando de casa. Sobre todo cuando eso implica estar más lejos de su colegio y de sus amigos.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.