Cómo cuidar tu ropa de invierno para que te dure más tiempo

Cuidado de la ropa, Hogar  / 

La ropa de invierno está fabricada en tejidos que requieren cuidados especiales. Lana, cashmere, gamuza, cuero… No puedes tratar estas prendas con la misma ligereza que si fueran de algodón. Para cuidar tu ropa de invierno y que te dure más tiempo tendrás que limpiarla y almacenarla con mimo.

Debes recordar que normalmente estos tejidos no aguantan bien la oscuridad del fondo del armario ni la humedad ambiental. Cada uno, además, requiere de un tratamiento específico. Por eso en este artículo dividiremos los consejos para cuidar tu ropa de invierno en función del material de fabricación.

8 consejos para cuidar tu ropa de invierno

1. Papel de seda y limpieza en seco para el cashmere

Las prendas de cashmere no son precisamente baratas. Para amortizar esa inversión, debes tener especial cuidado con este tejido. Lo primero que debes saber es que lo ideal es la limpieza en seco, así que tenlo en cuenta cuando vayas a realizar la compra.

Si no quieres llevar la ropa de cashmere a la tintorería, puedes lavarla a mano, siempre con agua fría. En lugar de detergente, utiliza un champú muy suave, como el de los bebés. Después, quita el exceso de humedad con una toalla y ponla a secar estirada sobre una superficie plana, nunca colgada con pinzas o en una percha ya que se estiraría.

A la hora de guardar estas prendas en el armario, dóblalas con cuidado y protégelas con papel de seda.

2. Deja que la lana respire

La lana necesita estar aireada para mantenerse en óptimas condiciones. Por eso, debes procurar que los jerseys no queden aprisionados entre el resto de la ropa. Y los abrigos… ¡Mejor si los cuelgas en un armario que no esté cerrado!

Para quitar las pelusas, utiliza un cepillo o un rodillo de esos a los que se les pegan los pelos y demás partículas. La limpieza más recomendada es en seco, aunque hace tiempo que las lavadoras ya cuentan con un programa especial para prendas de lana. Es recomendables dejar la prenda en agua fría durante un par de horas antes de meterla en la lavadora. De esta forma evitarás que encoja.

3. Aclara muy bien las cazadoras

Las cazadoras y chalecos de invierno pueden meterse en la lavadora, pero con poco detergente, agua fría y programando un ciclo extra de aclarado para asegurarte de que no queda ni rastro de jabón. Si llevan plumas, añade al tambor pelotas de tenis metidas en calcetines. Puedes utilizar la secadora, pero a temperatura baja.

En el caso de los impermeables y los plumíferos, no utilices nunca suavizante.

4. Sella la gamuza

Otro tejido muy delicado es la gamuza. Para evitar que las prendas se manchen, deberías aplicar un producto sellador. Cepilla antes y después de realizar este tratamiento, siempre en el sentido del tejido.

¿Y si cae una mancha? Primero, prueba con una goma de borrar. Si no surte efecto, humedece un trapo limpio con vinagre de limpieza y frota con cuidado.

No guardes nunca la ropa de gamuza en bolsas de plástico, pues este tejido tiene que respirar.

5. Nutre el cuero

¿Quieres cuidar tu ropa de invierno y no sabes qué hacer con el cuero? La respuesta es hidratarlo. Actualmente se venden sprays para nutrir este tejido y protegerlo. Para quitar las manchas, utiliza champú. Seca con un trapo limpio.

Lee también: Las claves para vestir bien en invierno

6. Los abrigos, siempre colgados

Los abrigos son la prenda de invierno por excelencia. Seguro que no hace falta que te diga que estos sí que tienen que limpiarse en la tintorería. Normalmente, con que los lleves al finalizar la temporada debería ser suficiente, salvo que los manches, claro.

Si no quieres que se deformen, debes tenerlos siempre colgados en perchas robustas, con forma redondeada y a ser posible, que estén forradas.

7. Lava del revés

Otro consejo para cuidar tu ropa de invierno: todas las prendas que puedan meterse en la lavadora, lávalas del revés.

8. Aleja el pelo sintético de la humedad

Los abrigos de pelo sintético no se llevan nada bien con la humedad. Por eso, si te pilla el agua y se te mojan, debes colgarlos de una percha nada más llegar a casa y colocarlos en algún sitio donde sequen rápido. De lo contrario, podrían generar moho.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.