Correr por la mañana: beneficios y consejos

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Correr por la mañana es la forma perfecta de empezar el día con muchas ganas y espantar el sueño.

Si te cuesta encontrar las ganas para hacer ejercicio físico, es normal que creas que correr por la mañana cuando podrías estar durmiendo 5 minutos más es una verdadera tortura. No te burles.

Todo lo que necesitas es empezar. Una vez que te enteres del bienestar natural de tu cuerpo y te sientas más tranquila y centrada durante el día, correr por la mañana se convertirá en una adicción.

Beneficios de correr por la mañana

1. Aire más puro

Correr por la mañana bien temprano tiene un efecto rejuvenecedor. El aire es más fresco y más limpio después de que la polución haya bajado durante la noche. Respirarás por eso con más facilidad, llevando más oxígeno a los pulmones y cogerás otro vigor.

2. Menos tráfico

Menos coches por la calle significa menos polución, humos y gases pero también menos lío.

Además del aire más puro que podrás respirar, las calles vacías permiten que no tengas que parar mientras esperas para cruzar las calles y así poner una pausa en tu entrenamiento.

Lo que es más, menos coches también significa menos ruido. Tendrás por eso un ambiente más tranquilo y relajado para que puedas disfrutar de tu entrenamiento.

3. Ayuda a regular el sistema biológico

Una gran parte de la población mundial sufre de insomnio o cansancio crónico incluso cuando duermen, por culpa de la desregulación del reloj biológico.

Muchos estudios científicos indican que el cuerpo está preparado para seguir el ritmo del sol. Cuando nos encerramos en habitaciones con poca o ninguna luz solar el cuerpo se desregula ya que no entiende por qué los “ciclos solares” cambian tan rápidamente.

Al correr por la mañana estarás levantándote e iniciando una actividad física con la primera luz del día, por lo que estarás siguiendo el ritmo regular de tu organismo. La consecuencia es menos cansancio, un sueño más profundo y más energía durante el día.

4. Más productividad

Al iniciar la actividad física temprano por la mañana llegarás a tu trabajo ya completamente despierta. El aire fresco, los movimientos, el aumento del flujo sanguíneo y el calentamiento del cuerpo harán con que llegues al trabajo más despierta y activa. Ya no necesitarás de esos 30 minutos o 1h para adaptarte a tu entorno y para que el café entre en el torrente sanguíneo, y serás capaz de empezar a trabajar a tope desde el inicio aumentando la productividad.

Además, estarás quitando una fuente de estrés a tu día una vez que no necesitarás salir corriendo del trabajo para ir a entrenar o sentirte culpada por lo cansada que estás y las pocas ganas que tienes de salir a correr al final de un día largo de trabajo.

5. Evita excusas

Incluso si eres una apasionada del running no siempre es fácil encontrar un momento para entrenar. Si entrenas durante el día, imprevistos y complicaciones pueden impedir tus entrenamientos y será más difícil que logres tus objetivos.

Al correr por la mañana estarás evitando esos imprevistos: las visitas inesperadas, el correo del jefe, el coche que se rompió. Nada importará. Serás solamente tú y tus ganas de entrenar.

6. Adelgazar más rápidamente

El running es uno de los entrenamientos cardio más eficaces para quemar grasa y bajar de peso pero esta eficacia aumenta si lo haces por la mañana.

Cuando corres aumentas la velocidad del metabolismo durante el entrenamiento de una tal forma que este seguirá más rápido incluso post-entrenamiento y tardará en volver a su ritmo normal. Cuanto más rápido o cuanto más tiempo tu metabolismo esté acelerado, más calorías estará quemando.

Al correr por la mañana estarás aumentando la velocidad de tu metabolismo bien temprano en el día lo que le da más tiempo para que regrese al normal. Además, si te despiertas temprano es normal que te empieces a acostar más temprano también reduciendo así la tentación de picar algo antes de dormir.

Desayuno: ¿antes o después?

Esta es una de las cuestiones más usuales en la hora de hacer ejercicio por la mañana. La verdad es que no existe una respuesta definitiva.

Algunas personas no tienen hambre o el estómago no está receptivo a comida inmediatamente después de despertarse. Otras se sienten débiles y necesitan comer algo para recuperar la energía.

Algunos estudios indican que al no desayunar antes del entrenamiento, el cuerpo será obligado a usar las reservas de grasa como fuente de energía y así conseguirás adelgazar más rápidamente.

Sin embargo, otros estudios indican que comer antes de salir a correr por la mañana provee al cuerpo más energía para aguantar el entrenamiento por más tiempo y a un nivel más intenso, lo que conllevará a un aumento de las calorías gastadas.

En suma, el argumento de bajar de peso más rápidamente sirve para los dos lados, así que elige la opción con la que te sientas más cómoda. Debes tener en atención que cuando hablamos de desayuno antes del entrenamiento no nos referimos a un desayuno completo. Este deberá ser comido después del entrenamiento para que el cuerpo absorba los nutrientes necesarios a su recuperación y tengas energía para enfrentar el día. Antes del entrenamiento puedes comer, por ejemplo, una banana rica en potasio y beber un café para energía extra. No olvides beber mucha agua para mantener el cuerpo hidratado en todos los momentos.

Lee también: Correr en ayunas – mitos y verdades

4 Consejos si quieres empezar a correr por la mañana

1. Controla bien el tiempo

El objetivo de hacer ejercicio físico es descomprimir y ejercitar el cuerpo. Si lo haces estresada no conseguirás lograr los objetivos que tanto buscas.

Si quieres empezar a correr por la mañana, levántate bien temprano. Debes tener en atención el tiempo que necesitarás para: despertarte y prepararte para salir, hacer el entrenamiento, estirar, ducharte, arreglarte y salir al trabajo.

2. Prepara tu ropa deportiva la noche anterior

Tu objetivo deberá ser empezar a correr lo más pronto posible después de despertarte.

El sueño te hará más lenta haciéndote perder minutos preciosos de entrenamiento. Además, cuanto más tiempo pases cerca de tu cama, más probabilidades tendrás de caer en tentación y volver a acostarte.

3. Acuéstate temprano

Tu cuerpo necesita tiempo para descansar y recuperarse después de un día intenso. No reduzcas las horas de sueño para salir a correr por la mañana o estarás desregulando tu organismo y estropeando tu progresión física.

Acuéstate más temprano e intenta dormir las ocho horas diarias recomendadas.

4. Crea un calendario motivacional

El ser humano es naturalmente competitivo incluso consigo mismo.

Para convertir este sentido de competición en motivación puedes crear un calendario con objetivos diarios. Así sabes que tienes una tarea a cumplir a cada día y tu sentido de responsabilidad actuará como una motivación.

Otro truco muy eficaz es hacer el inverso. En vez de crear un calendario con objetivos futuros, crea uno donde apuntes tu evolución. Visualizar tu progresión desde el día uno te hará sentir que tus esfuerzos no fueron en vano y te sentirás más orgullosa y motivada para seguir mejorando.

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