¿Cómo lavar un edredón de plumas para que no se estropee?

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Ahora que llega el calorcito, es un buen momento para lavar las mantas y los edredones. Ya no los necesitas y, además, se secarán mucho más rápido con lo que no cogerán olor a humedad. Dependiendo del textil, el lavado debe hacerse de forma diferente. En este artículo vamos a centrarnos en las opciones que tienes para lavar un edredón de plumas. Puedes hacerlo a mano, en la lavadora o en la tintorería. La última opción vamos a dejarla de lado por el momento, porque si lavas esta prenda muy a menudo puede salirte algo caro.

Cómo lavar un edredón de plumas a mano

¿Tu edredón de plumas es muy grande y no te cabe en la lavadora? Siempre te quedará la opción de lavarlo a mano. El mejor lugar para hacerlo es la bañera, por eso del tamaño. Lleva más tiempo, pero es más barato que llevarlo a una lavandería.

Lo primero que tienes que hacer es llenar la bañera con agua templada, suficiente para que cubra todo el edredón. Diluye un detergente para ropa delicada en el agua, pero hazlo con cuidado para que no salga espuma. Entonces, vete sumergiendo poco a poco el edredón, hasta que quede cubierto por el agua.

Mueve el edredón varias veces, a intervalos de unos 15 minutos. De esta forma, conseguirás que el detergente llegue a toda la prenda. Cuando creas que el edredón está limpio, vacía el agua y escurre el edredón apretándolo contra la bañera (no lo retuerzas). A continuación, aclara con agua templada. Puedes repetir el proceso de llenar la bañera, mover el edredón, vaciar el agua y escurrir todas las veces que sea necesario hasta que ya no salga espuma.

Antes de tender, asegúrate de que ya has escurrido la mayor cantidad de agua posible.

Lavar un edredón de plumas en la lavadora

Si tu edredón de plumas te cabe en la lavadora (para un edredón de cama matrimonial, necesitarás una lavadora de 8 kg de carga), el proceso será mucho más sencillo. Pero debes seguir una serie de pasos para no estropearlo.

1. Comprueba que no está roto o descosido, para que el agujero no se haga más grande y no se salga el relleno.
2. Lee la etiqueta con detenimiento para ver las instrucciones del fabricante. Dependiendo de la calidad del relleno la temperatura de lavado varía.
3. Si tiene alguna mancha, frota con un paño humedecido con agua y jabón. ¿Está bien? Vete al siguiente paso.
4. Introduce tres o cuatro pelotas de tenis en otros tantos calcetines y mételas en el tambor. Aunque te parezca una tontería que puedes pasar por alto, te sorprenderá comprobar cómo ayudan a que las plumas no se queden apelmazadas.
5. Echa un detergente para ropa delicada (mejor si es líquido para que penetre por todo el tejido), pero no utilices suavizante.
6. Escoge un programa para ropa delicada, agua fría y centrifugado a bajas revoluciones.
7. Cuando el ciclo de lavado haya acabado, conviene que pongas dos ciclos de aclarado con centrifugado suave para eliminar los restos de detergente.

Lee también: Trucos para lavar ropa blanca

Consejos para secarlo

Tras el lavado, llega el secado. Un proceso que en invierno puede ser interminable. Para que no coja olor a humedad, tienes dos opciones:

1. Utilizar la secadora. Es la mejor opción. Al igual que has hecho al lavar tu edredón de plumas, puedes introducir un par de pelotas de tenis envueltas en calcetines. Después, programa el secado con una temperatura media.

2. Secar al aire libre, en un lugar donde puedas colocarlo de forma horizontal y estirado completamente pero donde el sol no le dé directamente. Durante este proceso, debes moverlo y cambiarlo de posición varias veces. Incluso puedes colocar un ventilador cerca, para acelerar el secado.

Antes de guardarlo, asegúrate de que el edredón está completamente seco. Para preservarlo mejor, es recomendable utilizar bolsas especiales para ropa.

¿Con qué frecuencia hay que lavar el edredón?

En principio, si proteges tu edredón con una funda que laves con regularidad, solamente necesitarás lavarlo con el cambio de temporada. Lo que puedes hacer para ahuecar las plumas y oxigenar el interior es sacudirlo todos los días al hacer la cama. Incluso dejarlo aireando durante un rato cuando el tiempo lo permita.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.