¿Qué son los celos? Todo lo que necesitas saber sobre ellos

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Sentir celos no es algo agradable para nadie, sin embargo, es una respuesta emocional bastante natural y esencial. De hecho, estos han sido un elemento recurrente en las narraciones de la Biblia y en la mitología griega, lo cual demuestra que no es tema nada nuevo.

Aun así, hasta el día de hoy, mucho se desconoce de esta reacción y son muchos más los que malinterpretan sus motivos o consecuencias. Por ello, a continuación, se hablará acerca de sus causas y cómo lidiar con estos episodios tan incómodos.

¿Qué son los celos?

Son una respuesta emocional que se produce cuando una persona siente una amenaza hacia algo que cree es suyo. Por lo general, al hablar de celos, lo más común es pensar en la inquietud o sospecha de que la persona amada le dedique atención a alguien más.

Por otro lado, también se asocia a la envidia producida por el éxito de otra persona. Si un compañero alcanza el puesto que tanto has soñado, los celos pueden aparecer. Estos son caracterizados por el temor de perder algo, por lo que las acciones que desencadenan están ligadas precisamente al miedo de la perdida.

¿Qué son los celos?

Causas de los celos

Tras los celos existen muchas causas que pueden variar de origen, desde la inseguridad, pasando por aspectos sociales y hasta biológicos. Estas son algunas de las causas más comunes del sentirse celoso.

La inseguridad

En una pareja la inseguridad es un grave problema, porque desencadena en los infames celos. Alguien que es inseguro pensará y se sentirá en desventaja o en una posición de inferioridad si se compara con otras personas.

Así, se puede llegar a pensar que no se es lo suficientemente atractivo o inteligente para la pareja, lo que terminará en desear vigilar constantemente las interacciones de la misma para asegurarse de que no ha desviado su atención.

El pesimismo y la atención selectiva

Quienes son celosos son usualmente seres pesimistas por igual. Personas que ven el lado negativo del día a día y de las rutinas en cada aspecto de su vida, ya sea el sentimental, el familiar o el laboral.

Si se está celoso quizás solo se está prestando atención a lo negativo y no a lo positivo que se ha podido vivir. También el ser celoso no hace más que dañar las relaciones interpersonales y, por lo tanto, volver realidad ese temor a la pérdida.

Aspectos biológicos y sociales

Aunque cueste creerlo, los celos pueden tener una base biológica. Se conoce que los hombres tienden a expresarlos por medio de la ira, mientras que las mujeres responden de una forma más calmada. Debido a la presencia de la hormona vasopresina, capaz de alterar la presión arterial, los hombres son más propensos a sentir celos.

Con respecto a los factores sociales, se ha comprobado que los celos pueden ser influenciados por el entorno social, con películas, libros o publicidad. La forma en la que son retratados forma un patrón a seguir para las personas. Igualmente, también influye el trato sobre los celos que tuvieron los padres de estas.

Lee también: Los problemas de pareja más comunes

¿Los celos son una enfermedad?

En la forma como todos los conocemos no son más que un miedo bastante común, sobre todo si se trata del ser amado. Pero los celos no deberían ser una respuesta usual y su presencia en exceso es una mala señal, aún más si estos derivan en un pánico irracional, donde cualquier acción por más pequeña que sea los genere.

Si la idea de una infidelidad no puede ser sacada de la cabeza y el pensamiento se vuelve obsesivo, se habla de los celos patológicos, la celopatía. Este es un tipo de trastorno delirante que está relacionado con la esquizofrenia. La persona que la sufre presenta una extrema dependencia de la pareja, sumado a una baja autoestima y miedo a la soledad.

Los celópatas sufren del complejo de inferioridad, y niegan de su condición puesto que para ellos, estos celos son justificados por completo y corresponden a acciones indebidas de la pareja. Los celos pueden llegar al punto de basarse en un carácter fantástico, y los cuadros depresivos son recurrentes en las personas que sufren de esta condición.

Tipos de celos

Existen distintos tipos debido a las causas y motivaciones que los producen. Si se toma en cuenta esto, se encuentran tres clases primordiales: los vitales, los de relaciones concretas y los patológicos.

Los celos vitales no se basan en una relación en concreta, sino más bien engloban la constatación de que la autoimagen de los demás es mejor que la propia. Entonces, cada éxito de alguien más puede ser tomado como una herida a la autoestima.

Hay dos subtipos, los celos laborales y los de autorrealización. Cuando se habla de celos labores, la persona cree que su desempeño laboral es insuficiente o poco reconocido por los demás. Los celos de autorrealización dependen del desarrollo personal y las personas con estos celos están seguros de que los demás viven una vida más intensa que la propia

Los celos de relación concreta son mucho más personales y específicos. En este caso se cree que alguien o algo están interfiriendo con la relación. De ellos derivan dos tipos: los celos infantiles, entre niños o adolescente que luchan por llamar la atención de figuras con autoridad como los padres( es común entre hermanos); y los celos de pareja, donde un miembro de la misma desconfía de la otra parte.

¿Cómo controlar los celos en pareja?

Esto es de gran importancia para llevar una relación sana y respetuosa, pero para ello se necesita del compromiso de ambos miembros. Estos son algunos consejos para superarlos:

1. El primer paso es realizar un autoexamen de los motivos que están causando los celos: ¿son infundados? O ¿de verdad mi pareja está actuando de modo incorrecto? Hay que mirar atrás también para reconocer si no es la primera vez que estos afectan una relación sentimental. De esta forma, quizás te des cuenta de dónde está el problema, si en ti mismo o en la pareja.

2. Hay que elevar la autoestima propia con cada día, se debe ser capaz de valorarse y eliminar las inseguridades internas, debido a que estas son la base de los celos. También hay que ser independientes emocionalmente.

3. Una vez realizados los pasos anteriores, es tiempo de confrontar la situación de manera adulta. Hablar en pareja sobre aquello que ha molestado y generado la situación. Todo con mucha calma y respeto.

4. Es necesario ser directo con lo que se pide a la pareja. Si lo que se necesita es más atención, hay que pedirla. Se debe dejar de disfrazar las necesidades como reclamos. Recuerda que crear un ambiente de sanación y perdón es la mejor idea para una relación duradera.

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Sobre el autor

Lectora apasionada y curiosa por descubrir nuevas maneras de cultivar nuestro bienestar, creo firmemente que debemos cuidar de nuestra mente de la misma forma que cuidamos de nuestro cuerpo.