Cuáles son las diferencias entre ansiedad y depresión

Bienestar, Salud  / 

Ansiedad y depresión son transtornos que influyen de manera negativa en la vida de las personas que las padecen. No solo se trata de trastornos que pueden afectar el desarrollo formal de una vida plena, sino que también están en la capacidad de deteriorar las relaciones familiares, de trabajo y pareja.

Ambas se presentan por medio de síntomas que surgen tras verse expuestos a situaciones de estrés y angustia. Los peligros que acechan suelen estar únicamente en la mente, por lo que combatirlas es de gran dificultad en muchos casos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que son trastornos diferentes, y por ello hay que saber cuáles son las diferencias entre ansiedad y depresión para su correcto tratamiento.

Ansiedad

La ansiedad es una condición en donde la persona experimenta intranquilidad, nerviosismo y preocupación extrema por diversos motivos. Estos pueden ser un momento estresante como un nacimiento, un divorcio, un despido, una mudanza, o también por hechos traumáticos como la pérdida de un ser querido o un accidente de tránsito.

La ansiedad puede aparecer junto a una neurosis, la cual es otro tipo de afección que impide que la persona pueda relajarse y descansar. Entre las características más relevantes de la ansiedad se encuentran:

  • Pensamientos constantes de que existe un daño o amenaza al acecho.
  • Las conductas de ataque, huida o lucha se pueden activar con más facilidad.
  • El sistema de alerta está encendido sin necesidad.
  • Se presentan rituales, secuencias y se recuerdan viciosamente momentos una y otra vez.
  • Se posee miedo al miedo, es decir, la angustia del estar ansioso hace estar más ansioso.
  • Su tratamiento se enfoca en reducir la activación del sistema de alarma y enseñarle a la persona que no existe una relación real entre los estímulos y una amenaza inminente.

Lee también: Qué hacer ante un ataque de ansiedad

Depresión

La depresión es un trastorno emocional que produce un estado de tristeza profunda. Dicha tristeza es de tal magnitud que provoca síntomas físicos como dolores crónicos, mareos, cansancio, pérdida del apetito y dificulta la capacidad de interactuar con otras personas, ya sean familiares, amigos o la pareja.

La palabra depresión deriva del término latin depressio, que viene del término depressus que significa abatido o derribado. Las personas depresivas pierden el interés en sus actividades favoritas o en el trabajo debido a que se sienten profundamente “vacíos” y no le encuentran un sentido a la vida.

Como enfermedad clínica severa, si la depresión no es tratada a tiempo puede derivar en pensamientos suicidas, por lo que su tratamiento es de gran importancia para la sanación total. Existen muchas causas detrás de la depresión como genéticas, ambientales y psicológicas. Además, puede aparecer en cualquier etapa de la vida, aunque es más común que lo haga en jóvenes y jóvenes adultos. Las mujeres son más propensas a sufrir de depresión.

Entre las características más relevantes de la depresión se encuentran:

  • Se siente una tristeza extrema, la cual evita sentir placer de cualquier tipo, a pesar de realizar pasatiempos o actividades gratas que antes eran causantes de felicidad.
  • Se tienen pensamientos de pérdida o fallo con gran frecuencia. Son por igual muy recurrentes los pensamientos de degradación.
  • Se pierde el sentido de la existencia por completo. Las personas depresivas no encuentran una razón para vivir.
  • La actividad física se reduce, los movimientos corporales se hacen más lentos, y las interacciones sociales se van reduciendo cada vez más.
  • La autoestima desciende a niveles peligrosos, en donde las culpas y el pesimismo consumen los pensamientos positivos.
  • Se trata aumentando las actividades a las personas, y enseñándoles que existe una relación entre recibir recompensas y actuar.

Diferencias entre ansiedad y depresión

Diferencias entre ansiedad y depresión

Aunque puedan compartir ciertas características, son trastornos diferentes. Ambas suelen confundirse porque son problemas que aparecen cuando la carga emocional es sumamente pesada y afecta cada aspecto de la vida.

Son muchas las personas que no saben cómo diferenciar ansiedad y depresión por el desconocimiento de sus características en específico, sin embargo, es exactamente el conocer en qué se diferencian la clave para un diagnóstico certero y la aplicación del tratamiento correcto. A continuación las preguntas esenciales para conocer las diferencias entre una y otra.

¿Las preocupaciones están presentes o ausentes?

Una persona ansiosa estará preocupada durante todo el día y toda la noche sin importar qué. Suelen darle vueltas a un mismo asunto o pensamiento sin descanso, hasta el punto de llegar a un círculo vicioso del cual no se escapa con facilidad.

La ansiedad hace que estemos en un estado constante de alerta, por lo que cuando existe de manera constante e injustificado, se vuelve en un inconveniente de gravedad.

En cambio, las personas depresivas presentan una situación completamente distinta. En la depresión son pocas las cosas que importan o que preocupan. Este desinterés hace posible que la persona esté en un estado constante de melancolía, e incluso pierda motivos hasta para levantase de la cama.

¿Se tiene todavía la capacidad para disfrutar?

Si la respuesta es positiva, se trata en definitiva de una persona que no sufre de depresión. La depresión hace perder la capacidad de disfrutar de los placeres, ya sean psicológicos, o hasta físicos como el sexo. Este síntoma tiene el nombre de anhedonia.

En cambio, una persona ansiosa no pierde su capacidad de disfrutar de ciertas actividades. Sin embargo, sí se ve imposibilitada de realizarlas por la preocupación constante, y por el desgaste que provoca la falta de sueño u otros malestares propios de la ansiedad.

¿La motivación existe?

Una de las mayores diferencias entre la ansiedad y depresión recae en la presencia o ausencia de la motivación. Quién sufra de depresión presenta un síntoma de nombre abulia, que no es más que la ausencia de ganas por hacer las cosas. Se pierde la iniciativa, la motivación. Se le puede decir a una persona depresiva “vamos de viaje a un destino paradisiaco, yo invito”, pero ni eso le provocará viajar.

Por otra parte, las personas ansiosas no sufren de abulia. No obstante, su estado de cansancio al sufrir de una preocupación constante, hace que la motivación por realizar otras actividades descienda, pero no que desaparezca. De hecho, se recomienda emplear tiempo en alguna distracción agradable para despejar la mente de las preocupaciones cuando se padece de ansiedad.

Compartir
deja tu comentario
Artículos Relacionados

A pesar de que vivimos en el siglo XXI, la violencia de género sigue existiendo. De hecho, en...

La talalgia, el nombre científico del dolor en el talón, es un problema cada vez más frecuente....

No falla. Es empezar a refrescar por las noches y puede que las molestias en la garganta....

Sobre el autor

Lectora apasionada y curiosa por descubrir nuevas maneras de cultivar nuestro bienestar, creo firmemente que debemos cuidar de nuestra mente de la misma forma que cuidamos de nuestro cuerpo.