Trastorno de ansiedad generalizada: Qué es, síntomas y causas

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La ansiedad puede ser algo común en momentos de gran preocupación, sin embargo, cuando la ansiedad pasa a ser exagerada y se puede presentar a cualquier hora del día o de la noche sin una excusa aparente, probablemente se trate de la ansiedad generalizada.

Sufrir de ansiedad generalizada no hará más que contribuir a que una persona se encuentre en un estado de preocupación constante. Este estado no le dejará desarrollar una vida común y, por lo tanto, cada aspecto de su rutina le proporcionará una preocupación excesiva y poco sana. Ya sea la familia, salud, amor, trabajo o estudios, todo representará algo de lo que habrá que preocuparse.

¿Qué es el trastorno de ansiedad generalizada?

El trastorno de ansiedad generalizada es el miedo irracional que se tiene a diversos aspectos de la vida, que aún siendo no merecedores de preocupación, siguen causándola sin ninguna clase de control. La ansiedad de esta forma poco a poco comienza a adueñarse de la vida de la persona en cada aspecto.

No solo el presente se ve afectado por este trastorno, sino también la proyección al futuro. Cuando alguien sufre del trastorno de ansiedad generalizada o TAG, no se es capaz de imaginar de modo realista las situaciones a futuro. Únicamente existe un presente lleno de sensaciones negativas.

A diferencia de otros trastorno de ansiedad, el TAG se caracteriza por no tener afinidad a un solo miedo, sino a un estado de preocupación general y persistente durante al menos unos seis meses.

Algunos ejemplos del TAG son estar preocupado siempre porque su pareja le va a dejar o porque le despedirán del trabajo, sin indicios certeros de esto.

Síntomas del trastorno de ansiedad generalizada

Síntomas del trastorno de ansiedad generalizada

Son muchos los síntomas del TAG, pero a la vez, estos pueden llegar a ser confundidos con los propios de otros tipos de ansiedad como lo son el trastorno obsesivo – compulsivo o la fobia social. Tener acceso a buena y precisa información es necesario para un diagnóstico certero.

Para reconocer la presencia del trastorno de ansiedad generalizada es necesario saber cuáles son sus síntomas. Así un correcto tratamiento podrá ser aplicado, pero para ser diagnosticado con éste, hay que tener en cuenta que se necesitan aunque sea dos de los siguientes síntomas:

  • Sentimiento constante de estar inquieto o agitado aún sin un motivo de peso.
  • Extrema sensibilidad, irritabilidad.
  • Sufrir de una fatiga constante.
  • Problemas para concentrarse en cualquier situación o siquiera dejar la mente en blanco.
  • Dificultad para conciliar el sueño. Cuando se logra tampoco se puede dormir con tranquilidad.
  • Sudoración excesiva, taquicardia, temblores o sequedad en la boca.
  • Tener una sensación de ahogo constante, así como mareos y desvanecimientos recurrentes.

También hay que recordar que los síntomas del TAG provocaran un malestar significativo en la vida sentimental y laboral de la persona, por lo que no deberían ser simplemente ignorados.

Por igual, para determinar si se sufre realmente de TAG es necesario consultar con un experto de la salud para que brinde la asistencia necesaria, o sea, un tratamiento que contrarreste los estragos causados por este trastorno. El tipo de tratamiento que se aplicará dependerá en gran medida tanto de la persona como de su historial médico y personal.

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Causas

El trastorno de ansiedad generalizada se presenta por motivos tanto biológicos como por factores de entorno. Ambas clases de factores pueden variar dependiendo de la persona como es evidente, porque en algunos casos un tipo predomina por encima del otro.

Cuando se habla de las causas ligadas con los factores biológicos se está ante la posibilidad de que el individuo posea familiares que hayan sufrido de esta clase de trastorno, por lo que se dice que el mismo es de carácter hereditario.

Tal cual ocurre con la depresión o con otras clases del trastorno de ansiedad. Si un padre, una madre o abuelo ha sufrido del TAG, se tiende a ser más vulnerable a repetir el caso. Por ende, es de importancia prestar atención al historial médico familiar para conocer a fondo de dónde provienen los inconvenientes.

Por otro lado, los factores que dependen del entorno son otros de los grandes detonantes. Si se encuentra en situaciones con poca estabilidad, desarrollar el trastorno de ansiedad generalizada es mucho más probable.

Por ejemplo, si se encuentra frente a una situación económica difícil como tener una deuda que no se puede pagar, o enfrentarse a un despido inminente. Todo esto puede devengar en un estado de debilidad aún mayor frente a la ansiedad.

Tratamiento

El tratamiento de ansiedad generalizada tiene como meta el ayudar a sentirse mejor a la persona afectada. La gran finalidad es la de ayudar al individuo a hacer cambios significativos en su vida diaria, para que vuelva a vivir de un modo normal sin las excesivas preocupaciones que son provocadas por la ansiedad.

El tratamiento dependerá de la persona y de su caso, no todos los tratamiento son aplicables en todos los casos y estos pueden ser tanto psicológicos como farmacológicos.

Cuando se trata del tratamiento psicológico, la psicoterapia es la opción más recomendada puesto que se entra en contacto las causas originales del problema. La psicoterapia más eficaz es la terapia cognitiva conductista (TCC), gracias a la cual se puede entender y controlar la visión distorsionada propia de este trastorno. Esta también ayuda a reemplazar los pensamientos que implantan el pánico en la vida diaria.

Lee también: Diferencias entre ansiedad y depresión

Trastorno de ansiedad generalizada vs ansiedad crónica

El trastorno de ansiedad general influye en muchos aspectos de la vida de la persona a diario, pero otro tipo de ansiedad surge y es la ansiedad crónica. Si bien la ansiedad generalizada influye negativamente, la ansiedad crónica representa a la ansiedad en un nivel mayor.

Estas se diferencian entre sí porque si bien la primera genera síntomas físicos, los mismos de la ansiedad crónica son mucho más agudos y definidos. El malestar en general llega a un punto en el que es imposible vivir sin alguna clase de dolor físico.

Otra diferencia es el tratamiento. Con el TAG se recomienda la psicoterapia como primera medida, pero en la ansiedad crónica es muy posible que la psicoterapia no sea suficiente y se necesite en realidad de asistencia farmacológica.

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