Cómo ahorrar gas en casa: 12 trucos

Economía doméstica, Hogar  / 

El precio de la luz siempre ha sido la principal queja de los hogares españoles. Pero el gas no le va a la zaga. Seguro que ya lo has descubierto este invierno cuando te han llegado las facturas. No se trata de que no cocines ni enciendas la calefacción, pero sí que puedes ahorrar gas si tomas una serie de medidas.

12 trucos para ahorrar gas

1. Aprovecha el sol

Cuando el sol pegue en tus ventanas, aprovecha para que caliente tu casa. Abre las cortinas, sube las persianas y deja que los rayos suban unos grados la temperatura.

2. Programa el termostato

Por el día, cuando estás en casa, con 21 grados es suficiente para no pasar frío. Cuando salgas unas horas de casa o durante la noche, puedes bajar la temperatura a 15 grados. La mejor opción para controlarlo es instalar un termostato. Por cada grado de menos, ahorrarás un 8% de energía.

3. Cada habitación es un mundo

No obstante, también debes adaptar la temperatura a cada habitación. Una forma sencilla es con válvulas termostáticas para radiadores. Estos aparatos te permiten programar la temperatura de forma individual. Así, por ejemplo, una habitación que se use poco puedes dejarla a 15 grados. Incluso apagar el radiador y cerrar la puerta si nunca la utilizas.

4. Ventila con la calefacción apagada

¿Cuántas veces te has puesto a abrir las ventanas con los radiadores calientes? De ahora en adelante, para ahorrar gas, apaga la calefacción antes de ventilar.

Unos minutos son suficientes para renovar el aire y evitar que salgan manchas de humedad (pueden llegar a incrementar la factura de la calefacción un 20%).

5. Al salir, apagar la calefacción

Muchas veces tendemos a dejar la calefacción encendida cuando salimos de casa para que esté caldeada cuando volvamos. Pero en realidad es un gasto inútil. Lo mejor es programar el termostato para que se encienda unos minutos antes de que entremos por la puerta.

Relacionado: Consejos para ahorrar en calefacción en invierno

6. Revisa los radiadores

Los radiadores acumulan polvo, así que acuérdate de limpiarlos a menudo porque, lo creas o no, si están sucios consumen más. Lo mismo si los cubres con ropa mojada o colocas muebles delante. Además, debes purgar los radiadores al comienzo del invierno.

7. Mantenimiento de la caldera

Muy importante también es, si quieres ahorrar gas, realizar la revisión anual de la caldera.

8. Puertas y ventanas, aisladas

Ninguna de las recomendaciones anteriores sirve de nada si tus puertas y ventanas no están bien aisladas. Quizás baste con colocar unos burletes. Del mismo modo, en invierno baja las persianas en y cierra las cortinas en cuanto se vaya el sol.

Lee también: Trucos para ahorrar en el día a día

9. Ojo con el agua caliente

La calefacción es el principal gasto de gas en un hogar, pero no el único. El agua caliente también tiene buena culpa de que la factura se dispare. Por eso, para ahorrar gas, te recomendamos que tomes una serie de precauciones:

  • Programa la temperatura a 45 grados como máximo.
  • Dúchate en lugar de bañarte. No solo ahorrarás gas, sino que también gastarás unos 30.000 litros de agua menos al año.
  • Apaga el agua mientras te enjabonas.
  • El mando del grifo, siempre en agua fría. La mayoría de las veces no necesitas agua caliente. Cuando tengas que fregar o ducharte, siempre puedes ajustar la temperatura.
  • ¿Sabías que la grifería termostática solo tarda dos segundos en alcanzar la temperatura deseada? La tradicional necesita un minuto como mínimo.

10. Piensa en verde

Las casas ecológicas también son más eficientes. Si vives en una casa individual, seguro que te has planteado la opción de instalar paneles solares o aprovechar la geotermia para reducir la factura de los suministros. Otra opción es colocar plantas en el tejado, un elemento que aísla tanto acústica como climatológicamente. También la madera es un aislante natural muy efectivo.

11. Aprovecha el calor de la cocina

Mientras estés cocinando o tengas el horno encendido, puedes aprovechar para bajar un poco el termostato.

Por otra parte, si tu cocina es de gas, asegúrate de que los quemadores estén limpios. Del mismo modo, apaga el fuego cuando la comida esté casi lista y aprovecha el calor residual para que acabe de hacerse.

12. Compara los precios

Que lo hayamos dejado para el final no significa que sea menos importante. Haz una comparativa de los precios de las diferentes compañías de gas y contrata los servicios de la que te haga la mejor oferta en función de tus necesidades. A la hora de hacer la búsqueda, debes tener claro el consumo estimado, las características de tu vivienda, el número de personas que viven en ella y para qué se utiliza el gas.

Una alternativa es la compra colectiva de gas. Hay plataformas que te ofrecen esta opción.

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Sobre el autor

Mamá y periodista. Cotilla por naturaleza, nunca saco el móvil por la calle porque me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor. Todo lo que veo me sirve de inspiración para escribir.